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Alarmante, desnutrición infantil en Oaxaca

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Alarmante, desnutrición infantil en Oaxaca (Especial)

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LILIANA VELASCO

Sin poder alimentarse adecuadamente, es como miles de infantes oaxaqueños viven día con día, la desnutrición sigue siendo un mal que cuesta revertir en la entidad, pero sobre todo, en las comunidades marginadas.

Los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) no han “podido” confirmar o negar a ADIARIO si actualmente la desnutrición infantil es uno de los problemas más graves de salud en Oaxaca.

En mayo de este año, eran mil 510 los casos de desnutrición, 72 severos, 160  moderados y mil 278 leves.

Para la dependencia, del 2011 a 2012, alrededor de 66 menores de 5 años fallecieron por desnutrición y este problema era la cuarta causa de muerte infantil.

En el oficio número 24C/077/2014 del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública, los Servicios de Salud refirieron que 35 localidades de la Mixteca padecían esta problemática, 31 en los Valles Centrales, 16 en la Sierra Sur y 15 en la Costa, Cañada y Sierra Norte, el Istmo se situaba como la séptima región con 13 y la Cuenca del Papaloapan con 10.

Sin embargo, de acuerdo con la organización Un Kilo de Ayuda, la desnutrición infantil en Oaxaca es uno de los problemas de salud pública con mayor presencia, porque el 20.7 por ciento, es decir, 76 mil 500 de los niños menores de 5 años presenta desnutrición crónica.

Asegura que el 20.2 por ciento de los niños  (1 de cada 5) presentaba desnutrición crónica y el 16.5 por ciento anemia y que los niños que viven en localidades rurales son los más afectados porque 1 de cada 4 menores de 5 años, el 23.7 por ciento, presentaba baja talla.

La última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2012) también exhibe que el 80.7 por ciento de la población vivía inseguridad alimentaria y el 40 por ciento inseguridad alimentaria moderada o severa.

Las familias, sobre todo las que viven en las comunidades rurales donde únicamente el 15 por ciento tiene seguridad alimentaria,  tuvieron que disminuir la cantidad de alimentos que consumían o uno de sus miembros se quedaba sin comer todo un día.

La presencia de anemia en niños de 1 a 4 años prevalece, la encuesta de nutrición así lo reportó en un 23.1 por ciento de los niños, incrementándose en las comunidades rurales un 25.4 por ciento, es decir, 1 de cada 4 niños con estas edades presentaba anemia.

Igualmente, según resultados obtenidos de la ENSANUT 2012 en el Estado, en niños menores de 5 años, el 2.7 por ciento presentó bajo peso, 20.7 por ciento tuvo baja talla y 1.4 por ciento emaciación; por distribución indicó que en las localidades rurales existían mayores prevalencias de baja talla (23.7 por ciento) bajo peso (3.3 por ciento) y emaciación (1.7 por ciento) en comparación con las localidades urbanas (17 por ciento, 1.9 por ciento y 1.1 por ciento respectivamente).

Save The Children señaló en este año que el tema de mortalidad infantil sigue siendo alta en México, pues  tiene el registro de que mueren 16.1 niños menores de 5 años al año.

Las tasas más altas se encuentran en Puebla, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Campeche y Veracruz, donde superan las 18 muertes y sólo 15 por ciento de niños menores de 6 meses recibe lactancia materna exclusiva.

En Oaxaca hay porcentajes de pobreza superiores a 60 por ciento y de pobreza extrema superiores a 17 por ciento, llegando incluso a 32 por ciento y el 33 por ciento de la población infantil indígena viva en condiciones de pobreza extrema.

Para el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 51 municipios registraban esta problemática, ocupando un segundo lugar a nivel nacional.

En la entidad, las regiones más afectadas eran la Mixteca, Sierra Norte y Sur donde por lo menos tres de cada diez niños sufrían este padecimiento y la desnutrición afectaba al 70 por ciento de los niños de 0 a diez años.

En octubre de 2014, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentó un informe que colocaba a Oaxaca con el índice más alto de mortalidad infantil al alcanzar un porcentaje del 19.7 por ciento.

En 2012, era uno de los estados con el mayor número de niños menores de cinco años con desnutrición crónica.

De acuerdo con lo presentado, 1 de cada 3 niños y niñas en zonas rurales de Oaxaca era susceptible de padecer desnutrición severa.

La población infantil de San Mateo Yucutindoo, Santiago Amoltepec, Santo Domingo Teojomulco, Santa Cruz Zenzontepec y Santa María Zaniza, municipios de la Sierra Sur, presentaban problemas de hambruna parecida a las que se registra en el África, sostuvo alguna vez el presidente de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Arturo Peimbert Calvo.

Agregó que esto mismo ocurría en la región de Mixteca, como Coicoyán de las Flores Juxtlahuaca, el segundo municipio más pobre del país.

Para el Sistema DIF Oaxaca, la próxima administración tendrá que seguir llevando comida caliente dos veces al día a los niños en todas las comunidades para cumplir con el derecho a la alimentación y erradicar la desnutrición en Oaxaca. Del 2011 al 2015 fueron  399 mil 717 infantes los que recibieron asistencia alimentaria.

Los malos hábitos alimenticios, según especialistas, provocan también desnutrición y originan enfermedades crónico-degenerativas costosas para las familias y  el Estado.

Cada 28 de mayo es el Día Mundial de Nutrición y cuando organismos internacionales y nacionales buscan sensibilizar a la población sobre las enfermedades relacionadas a la alimentación.

Especialistas y médicos de los SSO refirieron que para revertir los escenarios de una alimentación inadecuada se debe privilegiar una alimentación rica en frutas y verduras, cereales, tubérculos, leguminosas y alimentos, porque son fuente de vitaminas, minerales y fibra que ayudan al buen funcionamiento del cuerpo humano, permitiendo un adecuado crecimiento, desarrollo y estado de salud.

Los factores de mal pronóstico para la desnutrición son: una madre analfabeta o menor de 17 años, bajo peso al nacer, ausencia de lactancia materna y prácticas inadecuadas de alimentación, entre otros.

Algunos signos de alarma son: no aumentar de peso, no tener hambre, comer con desgano y jugar poco, así como enfermarse frecuentemente.

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