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El derecho fundamental a la salud, ¿dónde está?

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El derecho fundamental a la salud, ¿dónde está? (Especial)

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Rosy RAMALES

Qué triste y grave es la situación en Oaxaca sobre el principal de los derechos humanos: La salud. El anuncio del cobro de consultas en el Hospital Civil “Dr. Aurelio Valdivieso”, ícono en la atención de la salud de la población de escasos recursos económicos, ha sido un dardo mortal al derecho fundamental.

Durante 51 años en las instalaciones que hasta ahora ocupa, ha sido el único nosocomio abierto a la población en general, pero principalmente para personas cuya pobreza es un pese seguro a la muerte porque no tienen dinero ni para aplicarse una inyección para la gripe.

Incluso, ha sido referente desde 1865 en que funcionó con otro nombre y en distintos inmuebles; en 1941 recibe el nombre de Hospital “Dr. Aurelio Valdivieso”, y en 1965 fue inaugurado en su sede actual, donde además son ingresadas de manera urgente personas accidentadas que no tienen derecho al Seguro Social.

La gran demanda ha provocado su crecimiento en instalaciones y número de camas. Sin embargo, ello no justifica la falta de medicamentos y material de curación; déficit que motivó al Consejo Técnico del referido hospital general a tomar la decisión de cobrar las consultas, tal vez a 150 pesos; y probablemente ya no reciban a pacientes provenientes del interior de la entidad oaxaqueña.

“Con el dinero que podamos obtener (del cobro de consultas), podremos comprar medicamentos, soluciones, material de curación que no tenemos. Hemos tocado puertas, hemos hecho la gestión que nos corresponde; sin embargo, en algunas claves de medicamentos solo hemos tenido un 29%”, explicó la directora del Hospital Civil “Dr. Aurelio Valdivieso”, Maritza Hernández Cuevas.

Con la determinación del cobro para allegarse de recursos económicos para adquirir medicamentos y material de curación, se trata de evitar poner en riesgo la vida de los pacientes cuando se carece de lo indispensable para su atención, según detalló.

Es infinita la demanda y su consecuente gasto, y el presupuesto es minúsculo. Los gastos diarios del hospital general ascienden a 80 mil pesos y el presupuesto anual apenas es de 5 millones de pesos. ¡Imagínense! Es una verdadera desgracia, frente a 150 consultas diarias, 25 nacimientos al día y entre 12 y 15 cirugías por turno.

Francamente se le estruja a uno el corazón con revelaciones como esta y no se alcanza a entender lo que ocurre en el Hospital Civil “Dr. Aurelio Valdivieso”, cuando, por otra parte, la administración de Gabino Cué Monteagudo (gobernador cuyo mandato termina el próximo miércoles) “inició y concluyó 24 obras, entre las que destacan cuatro Hospitales Comunitarios asentados en Santa María Huatulco, San Pedro Huamelula, Villa Sola de Vega y Teotitlán de Flores Magón”.

Y de 140 obras inconclusas que recibió la administración gabinista (del sexenio del priista Ulises Ruiz Ortiz), “se terminaron 87; parte de las obras restantes están en proceso de avance con recursos autorizados, mientras otras presentan problemas legales con terceros, incluso algunos no cuentan con autorización a nivel federal, entre otras razones.”

Además, la administración saliente concluyó tres Centros de Salud con Servicios Ampliados, construyó el Centro Estatal de Vacunología y participó en la edificación del Hospital de la Mujer.

Eso según explicó el encargado de los Servicios de Salud en la entidad, Héctor González Hernández, durante su comparecencia con motivo de la glosa del 6º Informe del gobernador Gabino Cué. Por cierto, Héctor González entró como emergente cuando el titular, Germán Tenorio Vasconcelos, renunció al cargo; se fue en medio de señalamientos de conductas indebidas que abonaron al desastre en materia de salud en la entidad oaxaqueña.

Nada probado hasta el momento. Pero el encargado está pagando los platos rotos.

En el contexto de las acciones de gobierno, cabe preguntar: Si hubo recursos para la terminación y construcción de obras hospitalarias, ¿por qué no los hubo para abastecer suficientemente de medicamentos y materiales de curación al Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”? ¿O el sindicato, los directivos y el personal del nosocomio están exagerando la nota? ¿Hay conflicto entre ellos? ¿Se trata de un asunto político? ¿El gobierno a qué laboratorios compró los medicamentos? ¿A qué precio?

Pareciera haber gato encerrado en el caso de dicho hospital general, cuyo déficit ciertamente no se generó del todo en la administración gabinista, sino se ha venido arrastrando varios sexenios atrás. Y el problema hizo crisis en este sexenio, pero por algo. No obstante, ni ello justifica la falta de medicamentos y material de curación.

¿Se dan cuenta de la gravedad? ¡Es la vida humana la que está de por medio!

De hecho el tema de la salud pública en Oaxaca es un desastre: Hay centros de salud y hospitales sin terminar, o terminados pero sin muebles y sin médicos, y algunos de los terminados no cuentan ni siquiera con el respirador para pacientes con infarto cerebral o del corazón. Esa es la situación desde hace varios sexenios atrás, y la administración gabinista también puso su granito de arena…¿o fue montón de arena?

¿Y a quién corresponde solucionar el problema en materia de salud en Oaxaca?

De entrada tanto la Constitución General como la Particular establecen que “toda persona tiene derecho a la salud” y éste es un derecho humano. La competencia es tanto Federal como Estatal, prueba de ello es que el Secretario de Salud local también es el titular de los Servicios de Salud Federal.

Y ese servidor público gana más de cien mil pesos mensuales. Incluso, el cuestionado Germán Tenorio alguna vez declaró que nada de pecaminoso tenía su alto sueldo porque él no se lo dio, sino se lo dio el gobierno. Con un ingreso mensual de tal monto, ningún funcionario va a consulta a un hospital público como el “Aurelio Valdivieso”, sino acude a los mejores hospitales particulares en México o en el extranjero.

Incluso, los servidores públicos, mandos superiores y medios, tienen seguro amplio de gastos médicos para ellos y sus familiares. Claro, habrá sus excepciones. ¿Lo tienen también los senadores y los diputados federales y locales? ¡Imagínense! Mientras el pueblo que vaya a los hospitales públicos, donde no hay ni material de curación.

Caray, ¿eso no es una forma de discriminación?

La Constitución General ordena lo siguiente: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”

Sin embargo, la realidad es distinta. En materia de salud puede decirse: “Dime quién eres y cuánto tienes, y te diré cual es tu derecho a la salud.” “Y te diré si tienes derecho a gastos médicos mayores o a seguro popular”.

La Carta Magna también mandata: “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.”

¿Cumplen con esa obligación?  En materia de salud parece que no. Por ejemplo, eran gratuitas las consultas en el Hospital Civil “Dr. Aurelio Valdivieso”, localizado en la capital oaxaqueña; ahora se pretenden cobrar. ¿Cuál progresividad? Más bien es retroceso: Adquirí el derecho humano a la consulta gratuita y ahora la quitan. ¿Y cuál universalidad? Si unos tienen seguro de gastos médicos mayores y otros seguro popular y acceso solo a hospitales públicos con el riesgo de que en éstos no haya ni material de curación.

Chequen el significado de ambos principios:

“El principio de progresividad establece la obligación del Estado de generar en cada momento histórico una mayor y mejor protección y garantía de los derechos humanos, de tal forma, que siempre estén en constante evolución y bajo ninguna justificación en retroceso.”

“El principio de universalidad deviene del reconocimiento de la dignidad que tienen todos los miembros de la raza humana sin distinción de nacionalidad, credo, edad, sexo, preferencias o cualquier otra, por lo que los derechos humanos se consideran prerrogativas que le corresponden a toda persona por el simple hecho de serlo.”

¿En México cuántos hospitales habrá en la misma situación crítica del “Aurelio Valdivieso”?

Correo: [email protected]

 

 

 

 

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